21 de mayo de 2012

'Matar a un ruiseñor': En el nombre de Rosa Parks

Atticus Finch, un abogado del sur de los Estados Unidos, enseña a sus hijos la lección que su padre le transmitió cuando era joven: matar a un ruiseñor es pecado, porque ellos no nos causan ningún mal y lo único que hacen es deleitarnos con su canto. Casualidades de la vida, ahora Atticus tiene que luchar para defender a un indefenso ruiseñor que ni canta ni vuela. Se trata de Tom Robinson, un hombre negro acusado de violar a una chica del pueblo.


La escritora Nelle Harper Lee narró esta historia en 'Matar a un ruiseñor', novela que le valió un premio Pulitzer. Dos años más tarde, en 1962, el director Robert Mulligan la llevó al cine con el guión de Horton Foote y con un reparto encabezado brillantemente por Gregory Peck. El actor llegó a confesar que su rol como Atticus fue el favorito de su trayectoria, y no nos sorprende. El personaje protagonista sería un regalo para cualquier actor, aunque no todos habrían conseguido una interpretación como la de Peck, que nos mostró a un hombre de apariencia fría pero cuyos valores y actitud conmueven y llevan a la reflexión del espectador. Un trabajo que le hizo ganar el Oscar, uno de los tres que obtuvo el film (los otros dos galardones fueron los de Mejor dirección artística y Mejor guión adaptado).

'Matar a un ruiseñor' tiene como telón de fondo uno de los mayores lastres de la historia de los Estados Unidos: el problema del racismo. Durante años, la población negra ha sido víctima del rechazo y la marginación, e incluso hoy en día no podemos decir que esto ha acabado. La lucha por la igualdad ha sido una de las grandes tareas pendientes del país durante el siglo XX. Una meta para la que se avanzó lentamente, a través de leyes que en la práctica no tenían repercusión. La justicia fue uno de los campos en los que también se notó la desigualdad; muchas sentencias fueron establecidas porque importaba más el color de la piel que los hechos reales y las pruebas. El personaje de Tom Robinson (interpretado por Brock Peters) nos traslada a este contexto y nos muestra un reflejo de la irracionalidad y crueldad de la que puede ser capaz el ser humano. El odio y el miedo al diferente caminan de la mano a lo largo del film, algo a lo que se tendrán que enfrentar los hijos de Atticus, Scout (Mary Badham) y Jem (Phillip Alford).


La historia está contada a través de los ojos de la niña, Scout. Una mirada inocente que, a la vez que busca su propia madurez, nos descubre lecciones aplicables a sus mayores. Como ocurre tantas veces, la mente de los niños, libre de ideas preconcebidas, nos ayuda a quitarnos los prejuicios y a ver la realidad con un enfoque diferente y sincero. Quien haya visto la película seguro que guarda en su memoria la secuencia del juicio de Tom. Aunque tiene una duración considerable, la maestría con la que el personaje de Atticus domina la situación hace que sea uno de los mejores momentos de la historia del cine desarrollado en un juzgado (lista en la que también encontraríamos a 'Testigo de cargo', de Billy Wilder, y '12 hombres sin piedad', de Sidney Lumet, por nombrar un par de ellas). El final del juicio nos ofrece el que es, sin duda, el momento más emocionante del largometraje, el cual, obviamente, no desvelaremos aquí. En definitiva, una joya cinematográfica que en 2012 cumple medio siglo con una salud envidiable.
Publicado en www.ecartelera.com

11 de febrero de 2012

'Los descendientes': El duelo en el paraíso

A priori, Hawái parece el lugar menos adecuado para situar un drama cinematográfico. Alexander Payne, en su película "Los descendientes", nos saca de nuestro error desde las frases del inicio de la película: "Mis amigos de la parte continental creen que sólo porque vivo en Hawái vivo en el paraíso. Como en unas vacaciones permanentes. Bebiendo Mai Tai todo el día, meneando las caderas y cogiendo las olas. ¿Están locos? ¿Creen que somos inmunes a la vida? ¿Cómo pueden pensar que nuestras familias tienen menos defectos, nuestro cáncer es menos mortal, y nuestros ataques al corazón son menos dolorosos? Yo no me he subido a una tabla de surf en 15 años. Durante los últimos 23 días he vivido en un paraíso de agujas, bolsas de orina y tubos traqueales. ¿Paraíso? El paraíso se puede ir a la mierda".


Matt King (George Clooney) y sus hermanos son los descendientes de una antigua princesa hawaiana. Como herencia, poseen un trozo de isla que tendrán que vender en el plazo de cinco años, debido a la instauración de la nueva "regla anti perpetuidad". Al ser el administrador, Matt es el que lleva más responsabilidad sobre sus hombros, y será el encargado de tomar la decisión final que establezca a quién le venden el terreno. Pero estas preocupaciones pasarán a un segundo plano debido a un incidente que trastocará por completo su vida: su mujer ha tenido un accidente y está en coma.

"Los descendientes" es lo que podríamos llamar "un drama familiar", y por encima de todo, es una película sobre el duelo. Tras el accidente, Max tendrá que quedarse a cargo de sus dos hijas, de 10 y 17 años, unas hijas con las que nunca ha pasado tiempo realmente. Esto, que parece un punto de partida de una tv movie mediocre, da pie a un film en el que la tragedia permanece como telón de fondo, pero con la que la comedia se funde constantemente. Se agradece que no se haya caído en los típicos clichés, tanto a la hora de mostrar a las hijas, que no son las "típicas adolescentes" repelentes que hallamos en otros films, como a la hora de retratar Hawái, por lo que la película no se convierte en un folleto turístico que nos incita a volar hasta las islas.


El guión, firmado por Nat Faxon, Jim Rash y Alexander Payne -basado en la novela de Kaui Hart Hemmingo- va trazando un magnético personaje protagonista, que ahonda en su dolor de una manera casi morbosa, para conseguir su redención. George Clooney está en el que puede ser el papel de su carrera, y se rodea de unos secundarios que están a la altura, comenzando por las actrices que hacen de sus dos hijas, Shailene Woodley y Amara Miller, continuando con Nick Krause, Matthew Lillard y Judy Greer y terminando por Robert Forster. Este último no pasa mucho tiempo en pantalla y casi pasa desapercibido entre el reparto, pero nos deja algunos de los momentos más amargos de toda la película. Todos los intérpretes nos brindan excelentes interpretaciones y frases divertidas y memorables.

Los Globos de Oro que ganaron el mes pasado fueron el reflejo en el espejo de los de "The Artist": ambos ganaron los premios a Mejor película y Mejor actor principal, sólo que uno lo hizo en la categoría dramática y otro en la de comedia o musical. Puede que el 26 de febrero la Academia de Cine estadounidense reconozca ya no sólo el papel de Clooney en esta película, sino todo su trabajo como uno de los estandartes del cine norteamericano, al igual que pasó en el 2007 con Martin Scorsese.


"Los descendientes" tiene toda la pinta de ser una de las mejores películas del 2012, y eso que se estrenó el 20 de enero en España y todavía quedan muchos meses por recorrer. Y aunque no acabe siéndolo, sí que es desde el primer momento un largometraje de visionado obligatorio, que nos demuestra que también se pueden hacer grandes historias partiendo de una base de cotidianidad. Aunque sea entre chanclas, bermudas y camisas hawaianas.

3 de febrero de 2012

'Moneyball': The unfair game

El béisbol, ese deporte que tanto gusta en los Estados Unidos y que aquí no acabamos de entender del todo. Probablemente, el conocimiento que tenemos la mayoría de nosotros del béisbol está forjado por todas las películas que hemos devorado en las cuales aparece este deporte. ¿Quién no ha visto alguna vez a ese niño que espera ansiosamente a que su padre venga a verle a un partido? Todo un clásico. La película "Moneyball: rompiendo las reglas", que se estrena hoy en los cines de España, es otra de estas películas que hablan de uno de los deportes estadounidenses por excelencia.


Dirigida por Bennett Miller, "Moneyball" está basada en una historia real, centrada en Billy Beane, el manager de los A's de Oakland. Para la nueva temporada, Beane decide poner en marcha un nuevo sistema de fichajes para reorganizar el equipo: no se dejará llevar por la fama de los jugadores ni por los grandes nombres, sino que buscará talentos ocultos o infravalorados. En vez de buscar a unos cuantos jugadores a los que se les considere como "los mejores", se basará en la búsqueda de un equipo que dé buenos resultados en su conjunto. Para ello, se ayuda de un método estadístico que determina el valor real de los jugadores.

En algunos medios se afirma que no hace falta ser un fan del béisbol para disfrutar de "Moneyball". Eso es cierto, pero también es verdad que es una película que se disfruta plenamente si se conoce algo de este mundo o, al menos, si se tiene pasión por el deporte. Evidentemente, esta película llegará más al público estadounidense y a los seguidores del béisbol. Los hechos se sitúan en un período muy reciente (2001) y el film está lleno de momentos basados en charlas sobre las virtudes de ciertos deportistas, su juego, relaciones con otros equipos... con lo que alguien que sea ajeno totalmente a este mundo puede sentirse despistado en algún momento.


Sin embargo, como ocurre con todas las películas, "Moneyball" está basada en valores universales, lo que hace que podamos seguir el film y meternos en él. Puede que no conozcamos los nombres de David Justice, Scott Hatteberg o Art Howe, pero sí conocemos lo que es la pasión por el deporte, el riesgo, el fracaso, la frustración y la constancia. Y precisamente por esto, la obra de Miller está abierta para todos públicos.

Uno de los elementos de la película que harán que todo tipo de espectadores acudan a verla tiene nombre propio: Brad Pitt, que realiza el papel del manager. Está claro que es un intérprete que puede hacer maravillas: atrae a miles de personas amantes del cine comercial a las salas de "El árbol de la vida", convierte (casi) todo lo que toca en película nominada en las galas de premios... Pitt es un estupendo actor cuyo talento interpretativo queda parcialmente oculto -no para todas las personas, obviamente- tras su eterna imagen de rompecorazones, al igual que su amigo Clooney. En "Moneyball" es omnipresente, el protagonista absoluto, como se puede entrever en el póster promocional. Jonah Hill y Philip Seymour Hoffman (este último en menor medida) le acompañan. Brad Pitt y Jonah Hill han sido nominados a los Oscar de este año por sus interpretaciones, aunque con toda probabilidad se irán con las manos vacías. Lo mismo ocurrirá en su candidatura como Mejor película. Además, tiene otras tres nominaciones (Sonido, montaje, guión adaptado).


Precisamente, lo mejor de la película es esto último, su guión, una adaptación de la novela "Moneyball: El arte de ganar un juego injusto", de Michael Lewis. Se nota la presencia de Aaron Sorkin, quien también firmó el guión de "La red social", ya que los aires del film recuerdan ligeramente a la historia del creador de Facebook. El otro autor del libreto es Steven Zaillian, guionista de películas tan reconocidas como "La lista de Schindler" y "American Gangster".

"Moneyball" es un ejercicio interesante para analizar los entresijos del deporte (en general, ya no sólo el béisbol) y el concepto de ganadores y perdedores, dejándonos una reflexión sobre el riesgo y sus consecuencias. Que nadie se espere la típica película yanqui de béisbol, porque este largometraje va más allá. Aún así, tratar con solemnidad y como una cuestión trascendental un deporte puede despertar indiferencia a más de uno, con lo que el mensaje perderá su brillo. De esta forma, "Moneyball" encuentra su peor enemigo en los momentos finales, en los que podemos llegar a preguntarnos: ¿Y a mí, qué?

30 de enero de 2012

'The Artist': Please, be silent behind the screen

¿Una película francesa, muda y en blanco y negro, en boca de todos los cinéfilos? "The Artist", del director Michael Hazanavicius, ha logrado romper todas las barreras. La película, estrenada en el Festival de Cannes de 2011, no para de cosechar reconocimientos, nominaciones y galardones en la temporada pre-Oscar, y es una de las grandes favoritas en los premios de la Academia de Hollywood de este año. Con tres Globos de Oro bajo el brazo (incluyendo el de Mejor película: Comedia o musical), "The Artist" se prepara para la gran noche del 26 de febrero, en la que está nominada en diez categorías. Sólo "La invención de Hugo", de Martin Scorsese, se encuentra por encima, con once candidaturas.


"The Artist" nos cuenta la historia de George Valentin, un exitoso actor de cine mudo (interpretado por Jean Dujardin) que ve cómo su mundo se viene abajo con la aparición del cine sonoro. Mientras, Peppy Miller (Bérénice Bejo), una fan de Valentin aspirante a actriz, intenta hacerse un hueco en este nuevo universo. La idea del argumento no es nueva: la transición entre el cine mudo y el sonoro ya se había tratado en películas como "Cantando bajo la lluvia" y "El crepúsculo de los dioses". Este film nos sumerge en la parte más amarga de esta transición, y al igual que hizo Billy Wilder con el personaje de Norma Desmond, Hazanavicius (también guionista) se centra en un personaje melancólico, impotente y derrotado, pero que a la vez es orgulloso e incapaz de adaptarse a los cambios. George Valentin encarna a todas aquellas estrellas del cine mudo que de un día para otro se vieron excluidas del nuevo mercado laboral. Pero no todo es nostalgia, porque la película está llena de guiños cómicos y momentos entrañables. El perro Uggie se convierte en el "robaescenas" por excelencia de la película, y Bérénice Bejo da el contrapunto al personaje de Dujardin, proporcionando a "The Artist" luminosidad y sonrisas. Intérpretes secundarios como John Goodman, James Cromwell y Missi Pyle completan el cuadro.


A pesar de ser francesa, el film ha conseguido camuflarse y colarse entre las películas estadounidenses, consiguiendo así la misma atención en las entregas de premios que contrincantes como "Moneyball" o "Criadas y señoras", sin ser relegada a la categoría de "Mejor película de habla no inglesa", donde se encuentran largometrajes que no logran alcanzar el mismo prestigio que las nominadas a la categoría principal, cuidada con recelo. Es una película que a día de hoy se presenta como original, está rodada en Los Ángeles y huele a Hollywood. Su formato la convierte en una perfecta carta de amor hacia el séptimo arte, y esto puede convertirse en una ventaja en la carrera hacia el Oscar. Jean Dujardin, merecedor del galardón como Mejor actor principal por su gran actuación, lo tendrá difícil, ya que se tendrá que ver las caras con George Clooney, quien ha conquistado a la crítica con "Los descendientes". Por otra parte, Bérénice Bejo se ha quitado de en medio a una de las favoritas de la noche, Meryl Streep, ya que está nominada como Mejor actriz de reparto y no protagonista. Ahora Octavia Spencer se perfila como la rival a batir.


Lo mágico de "The Artist" es que acercará el cine mudo a muchos espectadores que hasta entonces no se sentían atraídos por nombres como Buster Keaton, F.W Murnau o Charles Chaplin. El film respeta las convenciones del género (el formato de pantalla se ha visto reducido, contamos con la presencia de intertítulos...), pero en ocasiones se utilizan pequeñas "trampas", es decir, se recurre al sonido en situaciones muy puntuales para jugar con la trama. Por esto, es necesario decir que no hay que ver la película como una obra más de los años 20, sino como como un film que utiliza una forma distinta para narrar una historia, y sobre todo, como un homenaje a las películas y estrellas de las películas anteriores al cine sonoro. Comparar "The Artist" con una película muda de principios de siglo y señalar así las carencias del film de Hazanavicius sería un error. El director ha llegado a afirmar que lo único malo del cine sonoro fue que mató por completo al cine mudo, pero que podíamos haber tenido ambos, y quizá esto es lo que haya conseguido esta película.


Quién sabe si ahora el film supondrá una resurrección de las películas de cine mudo, como pasó con "Moulin Rouge" y los musicales. De momento, tenemos pendiente el estreno de la "Blancanieves" de Pablo Berger, un largometraje español mudo y en blanco y negro que lleva años gestándose y que está protagonizada por Maribel Verdú. Aunque sea bastante improbable, ¿no sería irónico que ahora, con el auge -y a la vez, decadencia- de las películas en 3D, volviésemos a las raíces del cine?

16 de enero de 2012

Pan negro, azúcar rojo

Tras conocer los nominados a los Goya de este año, vamos a recordar a la gran ganadora de la gala pasada: "Pa negre", de Agustí Villaronga. Situada en la posguerra, concretamente en el año 1944, la película nos muestra la realidad de una zona rural a través de los ojos de un niño. Todo comienza cuando un hombre del pueblo y su hijo son asesinados. El niño protagonista, Andreu (Francesc Colomer) ve como su padre (Roger Casamajor) se convierte en el principal sospechoso del crimen, un crimen del que sólo tiene una pista: la palabra "pitorliua", que dijo uno de los fallecidos justo antes de morir.


Aunque muchos se quejen de la (supuesta) acumulación excesiva de películas de la Guerra Civil y la posguerra, esto no deja de ser un contexto para el desarrollo de nuevas historias. Aunque algunas de estas se centren en mostrar las peculiaridades y condiciones de vida en estos periodos, "Pa negre" pone el centro de su atención en el conflicto familiar y utiliza la descripción de la posguerra de una forma más discreta. El misterio que gira alrededor del asesinato y los secretos de la familia de Andreu son los culpables de que la trama se vaya desarrollando, mientras que nosotros vamos desvelando estas incógnitas al mismo tiempo que lo hace su protagonista.

La película se convirtió en la inesperada triunfadora de la noche, y se llevó 9 premios de los 14 a los que optaba, entre ellos los dos más ansiados: los de Mejor película (la primera vez que una película de habla catalana se lleva este premio) y Mejor dirección. El trabajo del estupendo reparto se llevó todos los galardones relacionados con la interpretación, excepto los de Mejor actor principal (categoría en la que "Pa Negre" no estaba nominada) y Mejor actor de reparto, que dejó a Sergi López como el único intérprete del film que se fue con las manos vacías.


Los niños Francesc Colomer y Marina Comas consiguieron los premios de Mejor actor y actriz revelación, convirtiéndose así en los últimos menores que ganan este premio. Recordamos que, según la nueva normativa de la Academia de Cine, habrá que tener 16 años cumplidos para optar al Goya. Laia Marull consiguió su tercer galardón, esta vez como Mejor actriz de reparto, e consiguió hacer pleno, ya que en las ocasiones anteriores consiguió el de Mejor actriz revelación, con "Fugitivas" en el año 2001, y el de Mejor actriz protagonista, por su estupenda actuación en la película "Te doy mis ojos". Por último, Nora Navas, que interpreta a la madre de Andreu, se alzaba con el galardón como Mejor actriz protagonista. También ganó los premios a la Mejor fotografía, Mejor guión adaptado y Mejor dirección artística.

Ahora, "Pa negre" está metida en la carrera hacia los Oscar, y el día 24 de enero, cuando conozcamos los nominados a estos premios, sabremos si ha podido superar al resto de aspirantes a conseguir el galardón como Mejor película de habla no inglesa. La obra de Villaronga logró esquivar a "La piel que habito", de Pedro Almodóvar, y "La voz dormida", de Benito Zambrano para alzarse como la representante española, pero va a ser complicado colarse entre las candidatas definitivas. Para dar su apoyo a la película, ha salido a la luz el vídeo "Good luck 'Black Bread'", en la que personajes de campos tan variados como Isabel Coixet, Mario Vargas Llosa, Gerard Piqué o Rafael Amargo aportan su granito de arena y desean buena suerte al largometraje. Os dejamos con el vídeo:



ACTUALIZACIÓN: El miércoles 18 de enero se ha dado a conocer que "Pa negre" no ha pasado la siguiente fase y no se queda entre las 9 películas preseleccionadas. ¡Otro año será!

10 de enero de 2012

Nominados a los Goya 2012

Inma Cuesta y Lluís Homar han sido los encargados de presentar esta mañana la lista de los nominados a los Goya de este año. "La piel que habito", de Pedro Almodóvar, se ha puesto a la cabeza, con 16 nominaciones. Le sigue "No habrá paz para los malvados", de Enrique Urbizu, con 14. A pesar de esto, cualquier cosa puede pasar, hemos podido ver en galas anteriores. Sin ir más lejos, el año pasado era "Pa negre" la que daba la gran sorpresa, mientras que la película que contaba con más nominaciones, "Balada triste de trompeta" de Álex de la Iglesia, se tuvo que conformar con dos en categorías llamadas "menores" (Mejores efectos especiales y Mejor maquillaje y peluquería).


La gran sorpresa la ha dado la película "Blackthorn". El film de Mateo Gil se ha colado en la candidatura de Mejor película y director, cuando estaba fuera de todas las quinielas. Además, cuenta con otras nueve nominaciones. "Blackthorn" se enfrentará en estas dos grandes categorías a las mencionadas "La piel que habito" y "No habrá paz para los malvados", además de a "La voz dormida", la adaptación a la gran pantalla de la novela de Dulce Chacón dirigida por Benito Zambrano. A pesar de la tibia acogida que tuvo, esta última película se ha posicionado como la quinta más nominada, con nueve candidaturas. Otro largometraje que ha salido muy bien parado ha sido "Eva", la ópera prima de Kike Maíllo. Tiene una docena de nominaciones y su director podría conseguir el premio a Mejor director novel.

Por otra parte, las grandes olvidadas han sido dos: "5 metros cuadrados", de Max Lemcke y "No tengas miedo", de Montxo Almendáriz. La primera, protagonizada por Malena Alterio y Fernando Tejero, ha acabado con las manos vacías, mientras que la segunda sólo ha conseguido una candidatura gracias a su protagonista, Michelle Jenner, que optará al Goya de Mejor actriz revelación. Otro largometraje que se ha quedado con sed de nominaciones ha sido la obra de Daniel Sánchez Arévalo, "Primos", aunque Raúl Arévalo y Adrián Lastra sí que están nominados como Mejor actor de reparto y Mejor actor revelación, respectivamente.


Dos de los grandes protagonistas de las nominaciones del 2011 han quedado relegados a un segundo plano. Hablamos de Álex de la Iglesia y de Icíar Bollaín. Sus películas, "La chispa de la vida" y "Katmandú, un espejo en el cielo", todavía no se han estrenado en nuestros cines (la primera se estrenará este viernes y la segunda en febrero), y ambas han recibido dos nominaciones. Las de "La chispa de la vida" han ido a parar a manos de sus dos protagonistas: José Mota (Mejor actor revelación) y Salma Hayek (Mejor actriz protagonista). También la actriz principal de "Katmandú, un espejo en el cielo", Verónica Echegui, ha recibido la nominación en esta categoría. Además, Bollaín podría ganar el galardón por Mejor guión adaptado.

Si entramos en el campo de los intérpretes, en la categoría de Mejor actriz protagonista Echegui y Hayek tendrán dos duras rivales: Elena Anaya ("La piel que habito") e Inma Cuesta ("La voz dormida"). En la categoría masculina, los finalistas son José Coronado ("No habrá paz para los malvados"), Antonio Banderas ("La piel que habito"), Daniel Brühl ("Eva") y Luis Tosar ("Mientras duermes").


Un caso anecdótico ha sido el de "Midnight in Paris", de Woody Allen. Al ser una producción con dinero español (Mediapro), la película tenía la posibilidad de estar entre los nominados. Pero claro, a quién vamos a engañar, todos sabemos que española, lo que es española, la película no es, así que una nominación a Mejor guión original (para cumplir) y punto.

El próximo 19 de febrero sabremos el nombre de los premiados, en una gala que se celebrará en el Palacio de Congresos de Madrid y que estará conducida por Eva Hache. Os dejamos la lista completa de nominados:


Mejor película
- La voz dormida de Benito Zambrano
- No habrá paz para los malvados de Enrique Urbizu
- La piel que habito de Pedro Almodóvar
- Blackthorn de Mateo Gil

Mejor dirección
- Benito Zambrano por La voz dormida
- Enrique Urbizu por No habrá paz para los malvados
- Pedro Almodóvar por La piel que habito
- Mateo Gil por Blackthorn

Mejor dirección novel
- Kike Maíllo por Eva
- Paula Ortiz por De tu ventana a la mía
- Paco Arango por Maktub
- Eduardo Chapero-Jackson por Verbo

Mejor actriz protagonista
- Elena Anaya por La Piel que habito
- Verónica Echegui por Katmandú, un espejo en el cielo
- Salma Hayek por La chispa de la vida
- Inma Cuesta por La voz dormida

Mejor actor protagonista
- José Coronado por No habrá paz para los malvados
- Luis Tosar por Mientras Duermes
- Daniel Brühl por Eva
- Antonio Banderas por La piel que habito

Mejor guión original
- Blackthorn
- No habrá paz para los malvados
- Eva
- Midnight in Paris

Mejor guión adaptado
- La piel que habito
- La voz dormida
- Katmandú, un espejo en el cielo
- Arrugas

Mejor actor de reparto
- Juan Diego por 23- F, la Película
- Raúl Arévalo por Primos
- Lluís Homar por Eva
- Juanjo Artero por No habrá paz para los malvados

Mejor actriz de reparto
- Maribel Verdú por De tu ventana a la mía
- Ana Wagener por La voz dormida
- Pilar López de Ayala por Intruders
- Goya Toledo por Maktub

Mejor actor revelación
- Adrián Lastra por Primos
- Jan Cornet por La Piel que habito
- Marc Clotet por La voz dormida
- José Mota por La chispa de la vida

Mejor actriz revelación
- María León por La voz dormida
- Blanca Suárez por La Piel que habito
- Michelle Jenner por No tengas miedo
- Alba García por Verbo

Mejor película europea
- Jane Eyre
- The Artist
- Un dios salvaje
- Melancolía

Mejor película iberoamericana
- Miss Bala
- Un cuento chino
- Boletos al paraíso
- Violeta se fue a los cielos

6 de diciembre de 2011

'Beginners': This is what happiness looks like

La sencillez es una de las armas más potentes para hacer una película memorable. Es discreta, silenciosa y desnuda el film para que acabemos pensando que todo el proceso de construcción ha sido fácil. Esto es lo que pasa con "Beginners", de Mike Mills: tiene una apariencia que nos presenta la historia de una forma tan sencilla que nos oculta la gran complejidad que esconde detrás.


Oliver (Ewan McGregor) es un hombre de mediana edad que no ha encontrado el amor. Sin embargo, su padre (Christopher Plummer), viudo y enfermo de cáncer, le confiesa que es gay y que está saliendo con un chico mucho más joven que él. Las vivencias de Oliver con sus padres le servirán para dar sus primeros pasos en su relación con Anna (Mélanie Laurent), una chica a la que acaba de conocer en una fiesta. Esta historia está acompañada de tres elementos que marcan la personalidad del film y le dan un carácter peculiar: el primero es la banda sonora, que desde los primeros minutos en los que aparece describe a la perfección el carácter del largometraje. El siguiente es el conjunto de paréntesis que se forman en la narración, en los que vemos sucesiones de imágenes que apoyan la historia, acompañadas por la voz de McGregor. Y el tercero está formado por los dibujos y reflexiones escritas del protagonista, que es artista gráfico.


La crítica se ha derretido ante la actuación de Christopher Plummer, algo que es lógico, ya que el veterano actor borda su papel. Del que no se ha hablado tanto es del infravalorado Ewan McGregor. Su trabajo en el papel de protagonista no tiene nada que envidiar al de su padre en la ficción. Por alguna razón que desconozco, este actor no goza del mismo prestigio que tienen algunos compañeros de su generación, como Kate Winslet o Matt Damon. Tal vez le hace falta un gran papel en una película "seria", es decir, con enredos políticos, un drama histórico, o mejor, uno que hable de la monarquía inglesa. En definitiva, esas cosas que siempre dan un empujón y bastante prestigio a la carrera de un actor. Sus grandes taquillazos -la saga "Star Wars", "Moulin Rouge", "Big Fish"- parece ser que no le ayudaron lo suficiente. Cambiando de protagonista, en la película también aparece Mélanie Laurent, la actriz francesa a la que conocemos por "Malditos bastardos" y "El concierto". La intérprete parece estar hecha a medida de su papel, gracias a ese aire melancólico que derrama. Tampoco tenemos que olvidarnos de Mary Page Keller, quien da vida a la madre de Oliver.


La película ha tenido éxito en los certámenes de premios de cine independiente: en los Gotham Independent Films consiguió el de "Mejor película" (compartiéndolo con "El árbol de la vida") y también el de "Mejor reparto". En los Film Independent Spirit Awards, que se celebrarán este año un día antes que los Oscar, es una de las películas más nominadas, con cuatro candidaturas. En unos meses podremos ver si los Premios de la Academia dejan un hueco para "Beginners", por lo menos para Christopher Plummer, quien ya estuvo nominado por "La última estación". Y por cierto, para quien todavía no haya caído en quién es este actor... ¿os acordáis del padre de la familia Von Trapp en "Sonrisas y lágrimas"?


El tono de la película está marcado por un aire natural y sencillo, que no simple. Aunque se mueve básicamente en el drama, también tiene puntos de humor entrañable, como los que nos deja el perro de los protagonistas, que se "comunica" con Oliver de forma telepática (tranquilos, no aparece ningún perro parlante; sólo podemos ver sus pensamientos a través de los subtítulos). Así, "Beginners" oculta más de lo que muestra a simple vista, y nos deja reflexionar sobre una generación que lo ha tenido más fácil que la de sus padres para ser felices, pero que no encuentra su camino; personas que no se dan cuenta que el único obstáculo para conseguir lo que quieren son ellos mismos. Y también nos enseña las oportunidades que tenemos para elegir y cambiar nuestras vidas.

4 de diciembre de 2011

European Film Awards: los Oscar del cine europeo

Horas antes de que comenzaran los European Film Awards (Premios del Cine Europeo), empezaban las apuestas: ¿quién se llevaría el honor de ser la "Mejor película" de este año? "The artist", la película francesa muda y en blanco y negro que ha conquistado los Estados Unidos -y que por tanto, tenía mucho terreno ganado- sonaba con fuerza, dejando en un segundo puesto a “Melancolía”, del polémico Lars Von Trier, aunque finalmente fue esta obra la que se llevó el deseado galardón.

Estas dos películas, que partían como las grandes favoritas, vieron a lo largo de la noche cómo los premios se iban distribuyendo de forma ecuánime por los diferentes largometrajes, sin dejar que ninguno de ellos arrasara y se llevara todos los galardones (costumbre que, por cierto, han adquirido últimamente en los Premios Goya).


La noche empezó bien para el cine español: el primer premio que se otorgó fue el de “Mejor película de animación”, y se lo llevó “Chico & Rita”, de Javier Mariscal, Tono Errando y Fernando Trueba. Los tres subieron al escenario para recibir el galardón, donde Trueba realizó una dedicatoria al músico Bebo Valdés. “La piel que habito”, de Pedro Almodóvar, se quedó sin premio en las dos categorías en las que estaba nominado: “Mejor diseño de producción” y “Mejor compositor”. Jette Lehmann, por “Melancolía” y Ludovic Bource, por “The artist” fueron los que se los arrebataron.

Tampoco la película “También la lluvia” pudo conseguir el “Premio del público”. La obra de Icíar Bollaín competía con otras siete películas, entre las que se encontraban otras que, al igual que ella, tampoco tuvieron nominaciones en ninguna categoría, como “Pequeñas mentiras sin importancia” o “Bienvenidos al Sur”. Finalmente, el premio, presentado por la española Paz Vega, fue para “El discurso del rey”.

La película de Tom Hooper fue una de las grandes olvidadas en las quinielas, y no es de extrañar, ya que lleva participando en festivales cinematográficos desde septiembre del año pasado. Sin embargo, el biopic de Jorge VI se coló entre las favoritas y obtuvo otros dos premios más: el de “Mejor montaje” y el de “Mejor actor”. Así, el inglés Colin Firth se hacía con el mismo galardón que también recibió en los Oscar. El actor fue uno de los grandes ausentes de la velada, junto a Lars Von Trier, Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg y Tilda Swinton. Esta última se llevó el premio de “Mejor actriz” por su trabajo en “We need to talk about Kevin”.

El resto de los premios se repartieron entre las películas nominadas, en una gala que, a pesar de no conceder un número elevado de galardones, rondó las tres horas. “El niño de la bicicleta” se llevó el premio al “Mejor guión”, el cual está firmado por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, también directores del film. El de “Mejor documental” fue a parar a manos de la apuesta segura: “Pina”. La “Mejor fotografía” se la llevó “Melancolía” y Susanne Bier consiguió el premio a la “Mejor dirección”, por la película “En un mundo mejor”, que se llevó el Oscar de “Mejor película de habla no inglesa” en la pasada edición.


PALMARÉS COMPLETO

Mejor película: Melancolía
Mejor dirección: Susanne Bier por En un mundo mejor
Mejor actor: Colin Firth por El discurso del rey
Mejor actriz: Tilda Swinton por We need to talk about Kevin
Mejor guión: El niño de la bicicleta
Mejor fotografía: Melancolía
Mejor montaje: El discurso del rey
Mejor diseño de producción: Melancolía
Mejor banda sonora: The Artist
Mejor ópera prima: Oxygen
Mejor documental: Pina
Mejor película de animación: Chico & Rita
Mejor cortometraje: The Wholly Family
Premios honoríficos: Stephen Frears y Mads Mikkelsen
Premio del público (premio no oficial): El discurso del rey


NOMINADAS DE LAS QUE HEMOS HABLADO

- Melancolía
- La piel que habito
- El niño de la bicicleta
- Pequeñas mentiras sin importancia