9 de octubre de 2011

'Melancolía': Enjoy it while it lasts

Muchas veces es mejor ver una película olvidándonos de todo lo que se queda fuera de la historia. La nueva obra de Lars von Trier, "Melancholia" ("Melancolía" en en la traducción española) es un claro ejemplo de ello.


Esta película se quedará ligada inevitablemente a la polémica causada por las declaraciones de Lars von Trier en el Festival de Cannes de este año, lugar en el que se estrenó el film. El director danés dejó frases como estas a los periodistas en su rueda de prensa: "Entiendo a Hitler (...) No es lo que llamarías un buen tipo, pero entiendo muchas cosas de él y simpatizo con él un poquito". Mientras, la actriz protagonista de la película, Kirsten Dunst, sentada a su lado, no sabía qué cara poner. Estas declaraciones hicieron que le expulsaran del Festival, convirtiéndose así en persona "non grata" en Cannes. Von Trier pidió disculpas por lo que dijo, pero el daño ya estaba hecho. Su película anterior, "Anticristo", también despertó críticas por su contenido, ya que en ella se podían ver escenas muy explícitas relacionadas con el sexo y la violencia. Recientemente ha afirmado que "no volverá a conceder entrevistas", ya que supuestamente se ha dado cuenta que "no tiene la capacidad de expresarse sin que se le malinterprete".


Por todo esto es por lo que lo ideal sería ver "Melancholia" sin pensar en todo lo que la rodea. Porque aunque este hombre no sea de nuestro agrado, la verdad es que la película merece la pena. Ya se están haciendo paralelismos entre ella y "El árbol de la vida" de Malick (película que, por cierto, le arrebató la Palma de Oro de Cannes), aunque no tienen nada que ver. Tal vez el elemento que recuerda a la obra de Malick es el estilo del prólogo, muy poético. Hasta aquí las semejanzas, en mi opinión. Este prólogo cobra más sentido cuando vemos cómo se desarrollan los acontecimientos de la película, y nos muestra, entre otras cosas, imágenes de cómo un planeta se colisiona con la Tierra.

Este es el tema de la película: Melancholia es el nombre de este planeta, el cual, según los cálculos de los científicos, va a pasar muy cerca de la Tierra, al igual que lo hizo anteriormente con otros planetas del Sistema Solar. A la espera de que se produzca tal acontecimiento, la película nos presenta la historia de dos hermanas: Justine (Kristen Dunst) y Claire (Charlotte Gainsbourg). La primera parte del film está dedicada a Justine y al día de su boda; la segunda, a Claire y sus temores acerca de la proximidad de Melancholia. Poco a poco vamos descubriendo matices de sus personalidades, y vemos que la felicidad con la que comienza la historia (en la boda de Justine) es irreal.


La diferencia entre esta película y otras con temas similares (como son todas aquellas en las que, por ejemplo, un meteorito va a destruir a toda la humanidad) es que aquí no hay ningún héroe. En "Melancholia" no aparece de repente Bruce Willis, ni ningún equipo de los Estados Unidos de América para evitar la catástrofe. Por eso, la angustia y el agobio en la segunda parte de la película es total. La frase de "disfrútalo mientras puedas", que le dice la madre de las protagonistas a Justine en su boda cobra un sentido profético.

Una de las mejores cosas del largometraje es, sin duda, el gran trabajo de Dunst y Gainsbourg. Lo peor, que la falta de estabilidad de los planos puede llegar a cansar. Kirsten Dunst se llevó un merecido premio en Cannes como "Mejor actriz". Kiefer Sutherland, conocido por la serie "24" interpreta al marido de Claire, un científico adinerado muy seguro de sí mismo y de sus conocimientos, que es la antítesis de su esposa. Junto a ellos, participan (de forma más breve) Alexander Skarsgård y los veteranos Charlotte Rampling y John Hurt. Un dato curioso es que Kirsten Dunst no fue la primera opción para el papel protagonista. La actriz a la que Von Trier quería era Penélope Cruz, quien finalmente acabó rechazando el rol para poder rodar "Piratas del Caribe: en mareas misteriosas", de Rob Marshall.


Aunque lleva desde mayo dando vueltas por todo el mundo, para verla en la gran pantalla en España hay que esperar hasta el 4 de noviembre. Este martes, 11 de octubre, se proyectará en el Festival de Sitges. Una película que nos hace preguntarnos "¿Y yo qué haría en su lugar?".